Gelateria en Italia, ejemplo de tradición del gelato italiano

Gelato italiano vs. helado artesano: diferencias, mitos y cuál es mejor

Cada vez es más habitual entrar en una heladería española y encontrarse palabras como gelato, gelateria, gelato artigianale o maestro gelatiere. El italiano transmite tradición, especialización y artesanía. Pero surge una pregunta razonable: ¿un gelato es realmente mejor que un helado artesano por llamarse gelato?

La respuesta corta es no. Gelato es, literalmente, la palabra italiana para helado. Otra cuestión es el gelato artigianale italiano, una tradición heladera con cultura, técnicas y estilos propios que merece ser reconocida. Del mismo modo, España posee una tradición de heladería artesanal que no se convierte en inferior por utilizar la palabra “helado”.

La idea principal de esta guía: un buen gelato puede ser extraordinario y un buen helado artesano también. La palabra italiana no es un ingrediente.
Gelateria en Italia, ejemplo de tradición del gelato italiano
Gelateria en Italia. Foto: Lasagnolo9 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

¿Gelato significa algo diferente a helado?

Desde el punto de vista lingüístico, gelato significa helado en italiano. Fuera de Italia, sin embargo, la palabra se utiliza muchas veces para identificar un determinado estilo de helado asociado a la tradición italiana.

Por eso conviene separar dos cuestiones. Una es el idioma que utilizamos para nombrar el producto. Otra, mucho más importante, es cómo está formulado, cómo se elabora, cuánto aire incorpora, a qué temperatura se sirve, qué ingredientes contiene y quién lo produce.

Es perfectamente posible encontrar un excelente gelato artigianale italiano. También es posible encontrar un excelente helado artesano elaborado en España. Y escribir gelato en una fachada, por sí solo, no demuestra ninguna de las dos cosas.

¿Qué es un helado artesano en España?

La reglamentación española ha definido tradicionalmente al heladero artesano atendiendo al proceso productivo: la intervención personal constituye el factor predominante y el resultado final debe ser un producto individualizado que no corresponda a una producción industrial totalmente mecanizada o en grandes series.

Es una idea importante porque “artesano” no significa simplemente que un helado tenga más o menos grasa, que se sirva con una pala determinada o que tenga una montaña de producto en la vitrina. El concepto está ligado al modo de elaboración y a la intervención del profesional.

¿Qué entendemos por gelato artigianale italiano?

Italia posee una enorme tradición heladera y una cultura profesional alrededor del gelato artigianale. Entidades y fabricantes especializados describen su elaboración como un proceso en el que una mezcla equilibrada pasa a un estado cremoso mediante congelación y agitación simultáneas, incorporando aire durante el mantecado.

Lo importante es no convertir características habituales de determinados gelati en reglas absolutas. Hay recetas de crema, sorbetes, chocolates, frutos secos y frutas con formulaciones muy distintas. También existen diferentes equipos y técnicas capaces de modificar la cantidad de aire incorporado y la estructura final.

Gelato italiano vs. helado artesano español: diferencias reales

Aspecto Gelato artigianale italiano Helado artesano español
Nombre Gelato = helado en italiano Helado
Tradición Fuerte cultura heladera italiana Tradiciones artesanas propias según zonas y familias
Formulación Depende de receta y estilo Depende de receta y estilo
Aire / overrun Suele buscarse una textura densa en muchos estilos artesanos, pero no existe un valor único Variable según producto, formulación, máquina y objetivo
Grasa Variable según sabor y formulación Variable según sabor y formulación
Temperatura de servicio Se ajusta para conseguir la textura buscada También depende de formulación y servicio
¿El nombre garantiza calidad? No No

Primer mito: “el gelato tiene siempre menos grasa”

Es frecuente leer comparaciones que asignan un porcentaje fijo de grasa al gelato y otro al “helado”. Es una simplificación excesiva.

La composición cambia radicalmente según la receta. Un sorbete, un helado de chocolate, uno de pistacho o uno elaborado con Turrón de Jijona no pueden compararse únicamente mediante una cifra de grasa.

En formulación profesional se estudian conjuntamente agua, grasas, proteínas, azúcares, sólidos, dulzor, poder anticongelante y aire incorporado. Una única variable no determina por sí sola la calidad.

Segundo mito: “el gelato no lleva aire”

Todo helado mantecado incorpora aire en mayor o menor medida. El término técnico utilizado para expresar el aumento de volumen debido al aire incorporado es overrun.

El aire no es necesariamente un defecto: forma parte de la estructura. Lo importante es cuánto se incorpora y cómo encaja en el producto que se quiere conseguir. Muy poco aire puede producir una textura excesivamente pesada; una cantidad elevada puede hacer que el producto resulte demasiado ligero para determinados estilos.

Además, la cantidad no depende simplemente de que el producto sea italiano o español. Formulación, ingredientes, mantecadora y técnica influyen en el resultado.

Tercer mito: “el gelato siempre se sirve más caliente”

La temperatura de servicio es decisiva porque modifica dureza, cremosidad y percepción aromática. Pero tampoco debe convertirse en una cifra universal aplicable a cualquier sabor.

Un profesional formula pensando también en la temperatura a la que el producto debe mantenerse y servirse. Los azúcares y otros componentes modifican el punto de congelación, por lo que dos sabores distintos pueden comportarse de manera diferente incluso dentro de la misma vitrina.

PAC, POD, sólidos y formulación: aquí está buena parte de la diferencia

Cuando pasamos del marketing a la heladería profesional aparecen conceptos mucho menos atractivos para un escaparate, pero mucho más importantes para el resultado.

El POD expresa de forma relativa el poder edulcorante de los azúcares y el PAC ayuda a estudiar su efecto anticongelante. A esto se suman agua, materia grasa, proteínas, sólidos totales y otros componentes.

Por eso un maestro heladero no debería limitarse a copiar una receta y cambiar un ingrediente. Debe entender qué aporta cada materia prima y cómo modifica el equilibrio.

La Universidad de Alicante habla de helado artesanal, no necesita llamarlo gelato

Un buen ejemplo de que la sofisticación técnica no depende de utilizar una palabra italiana es la formación universitaria que existe en Alicante.

La Universidad de Alicante, en colaboración con ANHCEA, desarrolla formación especializada en Elaboración Artesanal de Helados. El programa aborda componentes, formulación, elaboración práctica, trazabilidad, manipulación, higiene y calidad, con una importante carga de prácticas de obrador.

Además, la propia Universidad ha publicado Fundamentos científicos de la heladería, obra que aborda científicamente ingredientes, azúcares, miel, frutos secos y turrón, refrigeración, maquinaria, calidad y seguridad alimentaria.

Esto ayuda a entender una cuestión esencial: el helado artesano también es formulación, ciencia y oficio.

Entonces, ¿por qué cada vez vemos más “gelato” en España?

La tradición italiana posee un prestigio internacional evidente. Palabras como gelato, gelateria o gelatiere evocan Italia, artesanía y especialización. Es lógico que también tengan valor comercial.

Pero conviene hacerse una pregunta cuando una heladería española sustituye “helado” por “gelato”: ¿ha cambiado el producto o ha cambiado también la manera de presentarlo?

No hay nada negativo en inspirarse en la escuela italiana ni en utilizar técnicas aprendidas allí. El problema sería considerar el término gelato como una certificación automática de calidad.

La palabra italiana no es un ingrediente.

Italia tiene tradición heladera. España también

Reconocer la enorme importancia de Italia en la cultura mundial del gelato no exige ignorar las tradiciones españolas.

En Jijona, por ejemplo, existe desde generaciones una relación muy estrecha entre turroneros y heladeros. Numerosas familias han alternado históricamente la campaña del turrón con la temporada de heladería, desplazándose alrededor de San José hacia establecimientos repartidos por distintos puntos de España y regresando posteriormente para la campaña turronera.

Jijona es además sede de ANHCEA, la Asociación Nacional de Heladeros Artesanos. Esta relación entre turrón y helado explica también por qué el helado de Turrón de Jijona forma parte de nuestra cultura gastronómica y profesional.

Si te interesa la parte práctica, hemos preparado una guía para hacer helado de turrón, tanto en casa como a nivel profesional, donde explicamos formulación, PAC/POD, elaboración con y sin heladera y qué tipo de turrón utilizar.

Heladería Antiu Xixona en Lanzarote, ejemplo de tradición heladera española
Heladería Antiu Xixona en Lanzarote. Foto: Katie Belle / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Cómo reconocer un buen helado artesano

En lugar de decidir por el idioma del cartel, resulta mucho más útil preguntar y observar:

  • quién elabora el helado y dónde se produce;
  • si existe obrador propio o elaboración identificable;
  • qué materias primas se utilizan;
  • si las recetas se formulan y adaptan a cada sabor;
  • cómo se conserva y se sirve el producto;
  • si existe conocimiento real de los procesos de pasteurización, maduración y mantecación cuando son aplicables;
  • y, finalmente, su sabor, aroma y textura.

Una palabra en una vitrina puede comunicar una tradición. No puede sustituir al oficio.

Gelato, helado artesano e ice cream industrial tampoco son lo mismo

Otro error habitual consiste en enfrentar únicamente “gelato italiano” y “helado español”. La diferencia realmente importante muchas veces está entre producción artesana y producción industrial.

Un helado industrial puede estar perfectamente formulado y ser seguro y consistente, pero responde a necesidades de fabricación, distribución, conservación y escala diferentes. El producto artesano permite al profesional trabajar lotes, recetas, servicio y materias primas con otra lógica.

Por tanto, utilizar la palabra inglesa ice cream, la italiana gelato o la española helado tampoco basta para conocer cómo se ha fabricado un producto.

¿Qué es mejor: gelato italiano o helado artesano?

Si comparamos dos productos realmente artesanales, bien formulados, elaborados con buenas materias primas y correctamente conservados, no podemos decidir cuál es mejor simplemente porque uno se denomine gelato y otro helado.

Italia posee una extraordinaria tradición de gelato artigianale. España posee también una tradición heladera propia, con familias y zonas —como Jijona— donde el oficio forma parte de su historia.

La diferencia importante no está escrita en italiano o en español sobre la fachada.

Está dentro de la cubeta.

Preguntas frecuentes

¿Gelato significa helado?

Sí. Gelato es la palabra italiana para helado. Fuera de Italia suele utilizarse además para identificar un estilo asociado a la tradición heladera italiana.

¿Un gelato es siempre artesano?

No. La utilización de la palabra gelato no demuestra por sí sola que el producto sea artesano. Hay que atender al proceso real de elaboración.

¿El gelato tiene siempre menos grasa que el helado?

No existe un porcentaje único que permita separar universalmente ambos productos. La grasa depende de la formulación, los ingredientes y el tipo de helado.

¿El gelato lleva menos aire?

Muchos estilos de gelato artesano buscan una textura densa y un overrun contenido, pero la cantidad de aire depende de formulación, técnica y maquinaria. No es una cifra universal ligada al idioma del producto.

¿Qué significa overrun?

Es el incremento de volumen que experimenta la mezcla por la incorporación de aire durante la elaboración del helado.

¿Es mejor el gelato italiano que el helado artesano español?

No se puede determinar la calidad únicamente por el nombre. Materias primas, formulación, elaboración, conservación, servicio y conocimiento del heladero son criterios mucho más útiles.

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